Pocas veces el trabajo de alguien despierta en mi tantos sentimientos contrapuestos: me repele, me chirría, me parece una mierda y al mismo tiempo me engancha, lo encuentro una genialidad.
Me refiero a la labor de el señor Pharrell como productor de estrellas del pop (su carrera es mucho más amplia y versátil que esta pequeña anécdota, pero ciertamente, tampoco me interesa demasiado). De Britney a Madonna, pasando por la mezcla bastarda de ambas, Gwen Stefani. En cada una de ellas ha dejado su huella, algunas más afortunadas que otras, pero en ambos casos alumbrando auténticos truños de ingenio.
Williams ha sido un visionario de la degeneración de la música pop, se ha reido de ella, vejándola a tal extremo que la ha matado y la ha devuelto a la vida a base de melodías hiper-desnutridas, sustituyendo las notas musicales por orgías de sonidos inconexos: tambores, caballos trotando, alarmas de supermercado,etc...; y el canje de los gorgoritos superlativos por onomatopeyas, la caricatura del pop.
Veamos unos cuantos ejemplos:
Estando con la formación The Neptunes, produjo en 2001 para la Spears, I'm Slave 4 U, el vicio hecho canción con un instrumental tan machacón que o acababas saltando desde la ventana de un 4º piso o sufrías un inesperado síndrome de estocolmo. En el mismo periodo colaboraron con Boys.
Junto a The Neptunes también creó Young Fresh N' New para la interesantísima Kelis, repitiendo en 2003 con aquella magnífica guarrada llamada Milkshake.
Hasta que por fin demuestra su valía como productor en solitario de la mano de Hollaback Girl para Gwen Stefani ¿Se trata de una broma? ¿Es fruto de un enajenado mental? ¿Borderline, tal vez? No, el futuro suena así.
No contento con concebir semejante obra maestra, terminó por hundir y elevar a la categoría de culto la carrera en solitario de Stefani con Wind It Up, pieza clave del despropósito musical. Un clásico contemporáneo difícil de digerir en sus treinta y cinco primeras escuchas, para más tarde pasar a convertirse en una inenarrable delicatessen. El videoclip supone un considerable valor añadido.
Otro tema menor e igual de divertido, hecho a medida de la Gwendo es, Yummy.
Tras el descalabro Wind it up, su capacidad para arriesgar ha ido menguando, acabando por ofrecer sus servicios a una caduca Madonna en Give it To me, incluido en Hard Candy (2007).
O Shakira. Recuérdame vetarla de por vida en este blog.
¿Quién será la próxima incauta en caer en sus garras?








