Cogiendo polvo en la carpeta de descargas, así estaba el nuevo disco de Ali, Love Harder, en mi disco duro. Podría haberse tratado de un 'guardar como' más de entre todos los clicks de ratón que han ido conformando mi síndrome de diógenes digital, pero NO.
Love Harder debería ser la banda sonora de la segunda entrega de
Tron. Empezando por ahí.
Diez canciones, zero morralla.
Dark Star